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Nacimientos prematuros… ¿cómo evitarlos?

Un artículo publicado en ABC sitúa a España entre los países con mayor tasa de nacimientos prematuros, uno de cada 13, de acuerdo al informe Euro-Perisat.

El retraso de la maternidad y los embarazos múltiples son las principales causas de partos prematuros, dos factores que funcionan como causa-efecto: retrasar la maternidad tiene como consecuencia, en muchos casos, la necesidad de recurrir a tratamientos de reproducción asistida y, hoy en día, se puede afirmar que un 67% de las gestaciones gemelares provienen de técnicas de este tipo. Algunos datos de interés: aproximadamente un 33- 34% de los tratamientos de fecundación in vitro (FIV) terminan en una gestación gemelar, un 8,6% en una gestación triple y un 0,9% en una gestación cuádruple.

Uno de los mayores retos de la reproducción asistida debe ser reducir al máximo el riesgo de embarazos múltiples. Debemos humanizar las técnicas para que se asemejen lo más posible a la concepción natural.

Las parejas que se someten a un tratamiento de reproducción asistida y llevan tiempo intentando el embarazo, suelen estar desanimadas, siendo su primera petición la transferencia de más de un embrión para conseguir quedarse embarazadas cuanto antes. Piensan que de este modo sus posibilidades aumentan (incluso reconocen que tener gemelos les hace ilusión).

Ese deseo de concebir no les hace ver las complicaciones que implica tanto para la madre como para los bebés un embarazo gemelar: parto prematuro, bajo peso al nacer, diabetes gestacional, preeclampsia, síndrome de transfusión feto fetal…

¿Cómo podemos evitar desde las unidades estos riesgos?

La solución consiste en transferir un único embrión en el estadio más avanzado (Día 5): estadio de blastocisto.  Este embrión tiene mayor potencial de conseguir el embarazo y nos permite realizar una mejor evaluación de la calidad embrionaria, así como una mejor selección del embrión para transferir. Transfiriendo un único embrión en estadio de blastocisto, conseguimos reducir la tasa de embarazo múltiple, sin disminuir la tasa de embarazo.

Estudios prospectivos han demostrado que la tasa de implantación de un blastocisto es de un 50,5% mientras que la de un embrión en D3 (día 3) es de un 30,1% (por eso en D3 se suelen transferir dos o tres embriones).

¿Qué  ocurre si no hay transferencia?

Este es un miedo que siempre acecha, pero actualmente, con las condiciones de laboratorios y medios de cultivo que existen, debe despejarse.

Cultivar los embriones a D5 y encontrar una mala calidad embrionaria, hace que exista un diagnóstico y se evite a la pareja la angustia de esperar 15 días  a un test de embarazo que va a dar negativo. Siempre que se realiza un tratamiento es para conseguir una transferencia de embriones y embarazo, pero si no llega, a pesar de tener una mala noticia, se obtiene un diagnóstico completo.

Como profesionales, está en nuestras manos explicar y hacer entender a una pareja que hay que cultivar todos los embriones a estado de blastocisto ya que, en caso de no transferencia, existe un diagnóstico certero que puede aclarar y ayudar a tomar las soluciones pertinentes.

Desde nuestra unidad esta es la filosofía de trabajo: poder tener la máxima información posible y que, en un mismo ciclo podamos, no sólo conseguir la máxima tasa de embarazo, sino que, en caso de no lograrlo, tener una respuesta y una opción siempre para la pareja.

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