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Embarazo en mujeres de avanzada edad y estudios genéticos

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El retraso de la maternidad es una de las principales causas por las que muchas personas deben recurrir a centros de reproducción asistida para conseguir el embarazo. No obstante, la edad es un factor clave a la hora de medir la tasa de éxito del tratamiento y, en ocasiones, el proceso habitual no es suficiente para conseguir el embarazo en una mujer de edad avanzada. ¿Qué podemos hacer desde las unidades para mejorar los resultados de estas mujeres?

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Desde nuestra unidad ofrecemos el screening de aneuploidias PGS en embriones que están en día 3 o día 5 de desarrollo. Esta técnica nos permite seleccionar el embrión que cromosómicamente es normal valorando los embriones en la fase de desarrollo más avanzada, que es el estado de blastocisto. De esta forma, si conseguimos ese embrión en el laboratorio, eliminaremos la variable edad en estas mujeres y su tasa de embarazo se duplicará por este hecho.

Actualmente en EEUU, a toda pareja que acude a una unidad de reproducción se le realiza esta técnica. Esto permite que las tasas de embarazo sean muy altas y las de aborto muy bajas. Es una técnica que cada vez más se está afianzando y en IVF Donostia realizamos a mujeres mayores de 38 años.

Y es que, el retraso de la maternidad  en España y, en general en el mundo occidental, es una tendencia imparable y que parece no tiene freno. En la década de los 90, las mujeres tenían su primer hijo a una media de edad de 26,8 años. Actualmente, esa media se ha incrementado en 4 años. Este incremento se ha producido por diversos factores, entre ellos, la tardanza en la emancipación de los jóvenes asociado a la situación de inestabilidad laboral y económica existente, la incorporación de la mujer al mundo laboral y su deseo de desarrollo profesional  junto con una gran falta de apoyo a la maternidad (España es el país de la Unión Europea con menos ayudas a la familia).

El problema aparece cuando, tras conseguir una estabilidad económica, laboral y emocional, aflora el sentimiento de maternidad con más fuerza sin imaginar que el tiempo trascurrido ha corrido en su contra. En este sentido, la mujer no es consciente de que a partir de los 35 años su reserva ovárica comienza a estar comprometida y que su calidad ovocitaria comienza a disminuir a pasos agigantados. Y es que, es difícil pensar lo contrario cuando constantemente se ven en los medios de comunicación mujeres mayores de 40 años embarazadas sin, aparentemente, ninguna dificultad. Esta creencia está muy extendida en la sociedad ya que el 33% de las mujeres mayores de 43 años cree que puede llegar a tener un hijo de forma natural y la realidad es que de cada 100 mujeres que quiere ser madre al llegar a esta edad, sólo una lo consigue.

La mujer, tras meses de angustia por no conseguir su soñado embarazo, decide consultar a un médico especialista en Reproducción y, es en ese momento, cuando es consciente de su problema que hasta entonces para ella era desconocido. Uno de sus primeros comentarios al recibir la noticia  suele ser: “a mí nadie me había informado de esto, si lo hubiera sabido antes…”

En estas situaciones, desde las unidades de reproducción debemos dar a la paciente las explicaciones oportunas de cuáles son sus posibilidades reales y que podemos ofrecer para conseguir el deseado embarazo. La información certera que reciban será muy importante para poder afrontar el tratamiento.

¿Qué decir a mujeres menores de 36 años y que quieren posponer la maternidad?

Que se conciencien del problema real: la edad de la mujer está ligada a la edad biológica del óvulo. De esta forma, las mujeres podrán conocer qué opción terapéutica existe y, por ejemplo, en caso de que quieran retrasar su maternidad, vitrificar sus óvulos.

Esta técnica está muy instaurada en la práctica diaria y ha mejorado muchísimo la efectividad de la misma, lo que hace que sea una opción adecuada para mujeres que quieran preservar su fertilidad y posponer su deseo maternal, centrándose principalmente en mujeres con edades comprendidas entre 30-35 años.  ¿Por qué este rango de edad es el más adecuado? Porque, lo primero que una mujer debe conocer, además de que la fertilidad a partir de los 35 años empieza a disminuir, es que la vitrificación realizada entre los 32-35 años consigue unas tasas de embarazo entre 40-50% (necesita 8-10 óvulos para ello). Si la vitrificación se realiza entre 35-38 años, la tasa de éxito disminuye al 35%; entre 39-40, la tasa es  de 20-25%; y, a partir de los 40 años, no supera el 10%. Por este motivo la recomendación médica es realizar le técnica a menor rango de edad y, si es posible, por debajo del límite de 35 años.

Por ello, es importante informar a la sociedad sobre la importancia de la salud reproductiva, que a pesar de tener a nuestra disposición la tecnología más avanzada, hay una cosa muy importante que la ciencia no puede hacer: luchar contra el reloj biológico. Desde nuestra unidad nos preocupamos de concienciar a la sociedad de la realidad actual y transmitir que es posible desarrollarse laboralmente, personalmente y emocionalmente sin tener que sacrificar el deseo de ser madre.

 

 

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